Actualmente, el sector de la construcción en Europa ya opera bajo un paradigma legal completamente renovado: la aplicación general del Reglamento (UE) 2024/3110 (CPR-2024), efectiva desde el pasado 8 de enero, ha transformado la sostenibilidad  en una exigencia técnica innegociable.

Como te contamos en anteriores posts, esta normativa alinea de forma definitiva a nuestra industria con los objetivos del Pacto Verde Europeo, obligando a fabricantes y distribuidores a documentar el impacto ambiental de cada material con el mismo rigor que sus prestaciones mecánicas.

Desde Placomat, analizamos las implicaciones de este reglamento y las herramientas que ya definen la construcción descarbonizada. ¡Sigue leyendo!

El Potencial de Calentamiento Global (PCG): la nueva métrica de referencia

La novedad más disruptiva del nuevo reglamento es la introducción obligatoria del Potencial de Calentamiento Global (PCG) dentro de la Declaración de Prestaciones y de Conformidad (DoPC). Este indicador cuantifica las emisiones de gases de efecto invernadero del producto a lo largo de su ciclo de vida, basándose en la norma EN 15804.

Actualmente, familias de productos prioritarias, como el acero, el hierro y el cemento, deben declarar este valor de forma armonizada. Esta transparencia permite que arquitectos y constructoras seleccionen materiales con una huella de carbono reducida, facilitando el cumplimiento de las nuevas exigencias de descarbonización que ya integra el Código Técnico de la Edificación (CTE).

El PCG ha pasado a ser un factor determinante en la adjudicación de proyectos, desplazando en muchos casos al criterio puramente económico.

Hacia una economía circular real: reparación y fin de vida

El Reglamento (UE) 2024/3110 pone el foco en la gestión integral de los recursos, fomentando el reaprovechamiento y el reacondicionamiento de los productos. La legislación actual obliga a los fabricantes a incluir en la documentación técnica instrucciones detalladas sobre cómo el producto puede ser utilizado, reparado y reciclado de forma segura al finalizar su vida útil.

Esta visión circular exige un cambio en los sistemas constructivos tradicionales, ya que se priorizan soluciones que permitan una deconstrucción selectiva en lugar de una demolición destructiva.

En este escenario, sistemas como los encofrados modulares como Cofratto ganan relevancia por ser materiales reutilizables que reducen drásticamente la generación de residuos en comparación con la madera convencional. La durabilidad se convierte así en un pilar de la sostenibilidad, pues evitar reparaciones costosas ahorra recursos naturales y energía a largo plazo.

Responsabilidades vigentes en la cadena de suministro

  1. Fabricantes: tienen que realizar un Análisis de Ciclo de Vida (ACV) exhaustivo para emitir la DoPC ambiental y asegurar que sus procesos de producción minimizan el consumo de recursos naturales.
  1. Distribuidores y almacenes: deben verificar que todos los productos que comercializan cuentan con el Marcado CE actualizado y que la información sobre su impacto ambiental es accesible para el cliente final.
  2. Instaladores: poseen la responsabilidad legal de comprobar, antes de la instalación en obra, que los materiales cumplen con las prestaciones ambientales mínimas exigidas en el proyecto.

Estas medidas buscan erradicar el greenwashing, garantizando que la información técnica sea veraz, verificada por organismos independientes y legible digitalmente para facilitar la trazabilidad.

De esta forma, podemos concluir que la sostenibilidad ha dejado de ser una tendencia para consolidarse como el eje central de nuestra actividad industrial. En Placomat, te ayudamos a construir los edificios del futuro con las garantías del presente.

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